La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) recordó que, cuando una empresa de agua potable realizará el cambio del medidor por antigüedad, debe comunicarlo previamente al usuario, con la fecha y el motivo del reemplazo, a fin de asegurar su derecho a la información y la transparencia en la prestación del servicio.

Además, destacó la importancia de la verificación técnica antes del reemplazo, que permita registrar el estado del medidor antiguo, su lectura final y las condiciones de la instalación, para evitar inconsistencias en el consumo facturado.

En tanto, durante la instalación del nuevo equipo, este debe estar calibrado y cumplir con las normas técnicas vigentes, para garantizar la exactitud en la medición. También se debe registrar la lectura inicial del nuevo medidor, así como la final del anterior y dejar constancia al usuario.

La Sunass recordó que el reemplazo de medidores por antigüedad es una práctica necesaria para garantizar mediciones precisas del consumo de agua y su correcta ejecución es fundamental para evitar inconvenientes en la facturación.

Registro y control del servicio

El regulador también mencionó que la empresa de agua debe levantar el acta de reinstalación del medidor, en el que se consigna el número de suministro y datos del nuevo medidor instalado.

Del mismo modo, se debe asegurar la correcta restitución del servicio, verificando que no existan fugas ni fallas posteriores a la instalación, así como la actualización oportuna de la información en el sistema comercial para evitar errores en la facturación.

Por Editor

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