Tras el percance sufrido por el «Niño de las Monjas» en una primera atención en el centro sanitario de Huallanca fue estabilizado y posteriormente trasladado al hospital de Huaraz, donde quedó ingresado para completar su valoración y tratamiento.

Según las primeras informaciones facilitadas por el equipo médico que sigue su evolución, la cornada, aunque grave, no afectó a las principales arterias, venas, ni a la tráquea, limitándose la lesión al tejido muscular del cuello. Asimismo, el torero respira por sí mismo y permanece bajo observación médica, con una evolución inicialmente favorable.

Cabe destacar que posteriormente será evaluado por un cirujano de cuello y cabeza, a fin de seguir con una adecuada recuperación

Por Editor

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