El tratamiento es la única defensa de pacientes con inmunodeficiencias primarias, enfermedades genéticas raras que impiden al cuerpo producir anticuerpos y que los exponen a neumonías, meningitis y septicemias recurrentes.

Las inmunodeficiencias primarias son enfermedades genéticas raras que dejan al cuerpo sin defensas propias y sin este tratamiento el riesgo de infecciones graves aumenta de forma inmediata.

El desabastecimiento de inmunoglobulina en EsSalud dejó sin tratamiento a un grupo de 42 pacientes del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins. La mayoría son niños, algunos de los cuales viajan desde provincias cada mes para recibir el tratamiento. Todos padecen inmunodeficiencias primarias, enfermedades raras para las cuales la inmunoglobulina humana es el único tratamiento disponible en el mundo. La falta de este medicamento expone a los pacientes a infecciones de todo tipo, que en los casos más graves pueden derivar en neumonía y hasta septicemia si no se tratan a tiempo. Desde junio el hospital administraba dosis reducidas. Hoy el stock está en cero y no hay fecha de reposición.

Con el objetivo de proteger la identidad de los pacientes afectados, en su mayoría menores de edad, La República ha decidido mantener en reserva sus nombres y datos personales.

¿Qué es la inmunoglobulina y por qué es un tratamiento vital

La inmunoglobulina humana no es un medicamento sustituible. Se trata de los anticuerpos que el cuerpo de un paciente con inmunodeficiencia primaria no produce por sí solo y que necesita recibir por vía intravenosa una vez al mes para defenderse de infecciones comunes. Sin ese tratamiento, esas infecciones pueden derivar en neumonías, meningitis o septicemias.

El testimonio de una paciente del Rebagliati

Una de las pacientes afectadas tiene 34 años y nació con una inmunodeficiencia primaria. Recibió el diagnóstico a los 21 años, tras un cuadro de meningitis, lo que derivó en un diagnóstico tardío que le dejó lesiones permanentes en los pulmones. Ese daño se agravó con el COVID-19, y desde hace cinco años la paciente requiere oxígeno de forma permanente, un cuadro que, según su propia familia, no es habitual entre el resto de pacientes del programa. Se atiende en el Rebagliati desde 2014 y en doce años el suministro nunca se había cortado por completo hasta ahora.

Por Editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *