La Contraloría advirtió que el Hospital Víctor Ramos Guardia, de Huaraz, en la región Áncash, tiene entre sus trabajadores a dos enfermeros que se encuentran inhabilitados para el ejercicio de función pública, uno desde diciembre de 2023 y el otro desde enero de 2024.

La autoridad de control detalló ambos casos en un informe del 20 de abril de este año, en el que señaló que esta situación contraviene las normas que regulan el ejercicio profesional y afecta el correcto funcionamiento de la administración pública.

El documento explica que, en enero de 2024, el Colegio de Enfermeros del Perú informó al citado nosocomio de la expulsión e inhabilitación de un grupo de enfermeros, entre estos Edwin Nazario Robles Lirio y Jacqueline Soledad Carbajal Villanueva. Además, indicó que, como ocupaban cargos directivos en el Consejo Regional Áncash Sierra, al ser expulsados ese colegio había perdido representatividad.

La Contraloría sostiene que, de acuerdo a la Ley del Trabajo de los Enfermeros, para ejercer esa profesión se tiene que estar colegiado y habilitado. Siendo así, en noviembre de 2024 y más adelante solicitaron información respecto a la permanencia en el hospital de Robles y Carbajal. Indica que la respuesta fue que siguen laborando, porque presentaron documento de colegiados hábiles, expedido por el colegio profesional regional, además que son estables desde 1995 y 1998, respectivamente.

Tras un cruce de varios documentos, incluida una nueva carta los actuales directivos del Colegio de Enfermeros de Áncash Sierra, la Contraloría ha determinado que ambos profesionales están inhabilitados permanentemente y no deberían seguir trabajando para el hospital. 

El caso fue comunicado el 21 de abril a la directora del nosocomio, María Tadeo, para que tome las acciones correctivas que ameriten. 

Por Editor

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