Un total de 32 localidades del Callejón de Huaylas, en la región Áncash, contarán con sirenas que les avisarán de la llegada de una avalancha o deslizamiento, otorgándoles minutos valiosos para ponerse a buen recaudo.

Los pueblos beneficiados serán aquellos cercanos a las quebradas Cojud y Casca-Llaca, en el distrito de Independencia, provincia de Huaraz; Llullán, en el distrito de Caraz, provincia de Huaylas; Mancos-Tinco, entre las provincias de Yungay y Carhuaz; y Llanganuco, en la provincia de Yungay.

En dichas quebradas, el Ministerio del Ambiente, a través del Instituto Geofísico del Perú (IGP), viene implementando un sistema de monitoreo en tiempo real para dar aviso rápido ante huaicos, aluviones y deslizamientos que está en su última etapa. 

El sistema denominado Monitoreo de Flujos para la Generación de Alertas (MOFU-IGP), fue presentado esta mañana en Huaraz por el jefe del IGP, Hernando Tavera Huarache.

El especialista explicó que ese sistema funcionará con sensores capaces de detectar el movimiento de un flujo, su altura y su velocidad, calcular cuánto tardará en llegar a las zonas urbanas y luego enviar esa información hasta una central. Desde allí, se remitirá una señal a las bocinas de alerta instaladas en los pueblos.  

Precisó que el proyecto comenzó el año pasado, demandó una inversión de casi un millón de soles y en un mes se estarán terminando de instalar los sensores en las quebradas. 

En cuanto a las sirenas de alerta, Hernando Tavera señaló que tendrán un costo de 87 mil 456 soles y serán financiadas por el Gobierno Regional de Áncash, para lo cual hoy suscribió un convenio de cooperación institucional con el IGP.

En el acto estuvo presente la ministra del Ambiente, Nelly Paredes del Castillo; el gobernador regional Koki Noriega y el presidente de la Mancomunidad Municipal Hatun Huaylas, José Romero, entre otras autoridades.

Por Editor

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