Las recientes avalanchas en el nevado Huascarán han generado preocupación debido a los accidentes que han dejado heridos, fallecidos y desaparecidos, lo que indica un riesgo de eventos más severos.

Juan Torres Lázaro, subdirector de Riesgos Asociados a Glaciares del Inaigem, enfatiza que el peligro no se limita a un solo pico, sino que abarca gran parte del macizo, lo que requiere vigilancia constante y preparación de las comunidades en riesgo.

Un estudio reveló que Mancos podría ser una de las localidades más afectadas en caso de un desprendimiento significativo del glaciar Raymondi 3, lo que podría generar un aluvión que alcanzaría el río Santa en menos de 16 minutos.

Juan Carlos Torres, especialista del INAIGEM, señaló que el peligro no se limita a uno de los picos del Huascarán, sino que comprende gran parte del macizo. Explicó que las pequeñas avalanchas registradas son señales de alerta que deben ser tomadas con seriedad por las autoridades y la población.

Ante este escenario, indicó que el INAIGEM ya ha elaborado mapas de peligro y brindado asistencia técnica para identificar zonas seguras y rutas de evacuación en sectores de Yungay y Carhuaz.

Torres sostuvo que ahora corresponde a los gobiernos locales y a la población utilizar esta información y fortalecer la preparación, especialmente en las zonas expuestas, para establecer acciones concretas de evacuación ante una eventual emergencia.

Asimismo, señaló que algunos sectores podrían ser considerados como zonas no mitigables debido al nivel de peligro existente, por lo que insistió en la necesidad de adoptar medidas preventivas para proteger la vida de la población.

Por Editor

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