El escritor José Antonio Salazar Mejía reunió 75 relatos orales recogidos en distintas provincias de Áncash en la segunda edición de Tradiciones ancashinas, obra que recupera mitos, historias y memorias transmitidas por generaciones, algunas vinculadas incluso a la época Chavín.

La publicación fue presentada en el Teatro Municipal de Chimbote durante una actividad cultural organizada por la Municipalidad Provincial del Santa. El libro compila relatos recogidos en el callejón de Huaylas, la zona de Conchucos y la costa ancashina, incluidos algunos vinculados a Chimbote.

En declaraciones a RSD, Salazar explicó que el proyecto nació inicialmente como una serie de tres tomos titulados Tradición histórica oral ancashina, publicados entre 2006 y 2012, y reunidos posteriormente en una primera edición integral en 2016.

“Es una visión integral de Áncash; una historia un poco contada por sus propios protagonistas”, señaló el autor al describir el enfoque de la obra.

El escritor resaltó que varias de las tradiciones recopiladas permiten reconstruir antiguas concepciones del mundo andino que han perdido presencia en la memoria colectiva. Entre ellas mencionó el mito de los huaris, registrado por Santiago Antúnez de Mayolo a partir del testimonio de un campesino quechuahablante de Chavín.

“Retomar ese tema para explicarnos cómo es que nace el mundo desde el concepto del mundo ancashino es hermoso”, afirmó.

Salazar también relacionó el origen de su interés por la memoria oral con las historias que escuchó desde niño en su entorno familiar. “Mi padre me tuvo a los 72 años, o sea que debió ser mi bisabuelo. Entonces yo lo escuchaba hablar”.

Contó que su padre nació en 1882, en la época de la Guerra del Pacífico, y le relataba episodios vinculados a personajes y hechos históricos de Áncash.

“Mi padre hablaba de Atusparia, que compraba el pan en la panadería de mi abuela. Para él, esos personajes y hechos eran reales. Escuchó que Cáceres pasó por Huaraz persiguiendo a los chilenos y luego traicionó. También vivió la revolución aprista de 1932, el aluvión de 1941, etcétera”, recordó.

El autor comenzó a registrar esos relatos en un diario personal que le obsequió uno de sus hermanos, donde anotaba acontecimientos y recuerdos vinculados a la región.

“Soy docente, mi labor es pedagógica, y quiero mostrar a las nuevas generaciones una visión positiva de Áncash”, añadió.

Los comentarios de la obra estuvieron a cargo del gestor cultural Víctor Hugo Alvítez, quien destacó el valor de las historias transmitidas de generación en generación y su aporte a la preservación de la memoria cultural ancashina.

José Antonio Salazar Mejía, natural de Huaraz, es doctor en Educación por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash y desarrolla además una trayectoria como músico y escritor.

Por Editor

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