La indignación crece en la Comunidad Campesina “Virgen de los Desamparados” de Colcabamba, donde pobladores y autoridades denuncian lo que califican como una abierta burla del Gobierno Regional de Áncash tras incumplir la ejecución de la carretera Canchiscocha – Colcabamba, pese a reiterados compromisos oficiales.

La población asegura haber esperado con paciencia el inicio de la obra; sin embargo, a la fecha no se ha avanzado ni un solo metro, pese a que el 25 de junio de 2025 se realizó la colocación de la primera piedra en un acto público que generó expectativas en toda la zona.

Lejos de concretarse, los anuncios continuaron. El 22 de octubre de 2025 se firmó un segundo convenio entre la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones (DRTC Áncash) y la Municipalidad Distrital de Fidel Olivas Escudero, donde se establecía que la DRTC asumiría el financiamiento de la ejecución y supervisión del proyecto, con un monto de S/ 6,603,051.37.

No obstante, este compromiso tampoco se cumplió.

El 13 de noviembre de 2025, tras una visita oficial a la DRTC Áncash en la que participaron el alcalde distrital, representantes comunales y autoridades locales, se informó que el proyecto avanzaba en la contratación de supervisor, residente de obra y otros profesionales. Incluso, según los dirigentes, el ingeniero supervisor llegó a la comunidad y sostuvo reuniones para iniciar trabajos preliminares como inspección del trazo, verificación de alineamiento y replanteo de la vía.

Pese a estos avances iniciales, la obra nunca comenzó.

La situación se agravó en una reciente reunión realizada el 10 de marzo de 2026 en la sede de la DRTC Áncash, donde participaron autoridades regionales, entre ellas la vicegobernadora regional, el consejero por Mariscal Luzuriaga, el director regional de Transportes y funcionarios de presupuesto.

Según los asistentes, en dicha reunión se dio un giro total a los compromisos asumidos: se desconocieron los acuerdos previos y se anunció que, por decisión del gobernador regional, ya no se financiaría la obra como estaba previsto, limitándose únicamente a brindar combustible y maquinaria.

Esta decisión ha sido duramente cuestionada, ya que traslada la mayor carga económica a la Municipalidad Distrital de Fidel Olivas Escudero, que según señalan no cuenta con recursos suficientes provenientes de canon ni FONCOMUN para asumir gastos de profesionales, mano de obra, explosivos y otros costos necesarios.

A ello se suma otra preocupación: la propuesta de ejecutar la carretera por tramos y la incertidumbre sobre la disponibilidad de maquinaria, pues se informó que gran parte del equipo de la DRTC se encuentra ocupado durante la temporada de lluvias, con trabajos programados hasta mediados de 2026.

Para la población, todo este proceso representa “un paseo burocrático” lleno de promesas incumplidas, anuncios sin respaldo y decisiones contradictorias.

“Nos han hecho esperar, nos han ilusionado y ahora pretenden retroceder en todo lo avanzado”, señalan los dirigentes comunales, quienes recuerdan que en septiembre de 2025 ya habían presentado memoriales exigiendo el cumplimiento del proyecto, sin obtener respuestas concretas hasta la fecha.

La carretera Canchiscocha – Colcabamba es considerada vital para el desarrollo de la zona, ya que permitiría mejorar el transporte, facilitar el comercio y reducir el aislamiento de decenas de familias.

Hoy, a más de medio año de los primeros reclamos formales y casi un año desde la colocación de la primera piedra, la obra sigue sin ejecutarse, mientras la población continúa exigiendo una respuesta inmediata y el respeto a los compromisos asumidos.

Por Editor

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